Palabras: Queridos Fer y David:
Qué bonito ha sido ver, aunque sea desde cierta distancia, cómo Dios ha guiado sus vidas y cómo cada uno ha luchado por sus sueños con fe, dedicación y un corazón firme. Siempre los he admirado por la manera en que han construido el camino que hoy los lleva a este momento tan especial.
Hoy celebro con mucha alegría el inicio de esta nueva etapa. Deseo que su matrimonio esté siempre lleno de amor, paciencia, complicidad y, sobre todo, de la presencia de Dios en cada paso que den juntos.
Que nunca dejen de elegirse, de apoyarse y de soñar de la mano. Les deseo toda la felicidad del mundo.
Con mucho cariño,
Lizeth